lunes, 24 de mayo de 2010

Mascarillas Caseras para el rostro





Una mascarilla nutritiva, ideal para pieles secas

Elabora esta mascarilla mesclado una cucharadita de miel, una cucharadita de harina, una cucharadita de aceite de oliva y una yema de huevo. Con esta preparación cubrir el rostro y cuello, dejar actuar durante 30 minutos y retirarla con agua tibia.

Una mascarilla ideal para cutis graso

Para combatir el exceso de grasa y los granos en la piel, mezcla una clara de huevo, una cucharada de leche en polvo y una cucharadita de miel. Batirlo los ingredientes hasta formar una crema. Aplicarla sobre el rostro y el cuello y dejarla actuar 15 minutos. Retirarla con agua tibia y aplicar a continuación agua fría.

Una mascarilla suavizante, ideal para la piel áspera y rugosa

Batir tres cucharadas de nata líquida hasta que esté espesa y mézclala con una cucharada de miel. Aplicarla sobre la cara y el cuello y dejar que actúe durante 20 minutos. Retirarla con agua tibia.

Una mascarilla hidratante, ideal para cutis seco y sensible

Batir tres cucharadas de nata líquida hasta que espese, mézclala con una yema de huevo y unas gotas de zumo de limón hasta obtener una crema. Aplícala en la cara y el cuello y dejar que actúe durante 20 minutos. Aclarar con agua tibia

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lunes, 24 de mayo de 2010

Mascarillas Caseras para el rostro





Una mascarilla nutritiva, ideal para pieles secas

Elabora esta mascarilla mesclado una cucharadita de miel, una cucharadita de harina, una cucharadita de aceite de oliva y una yema de huevo. Con esta preparación cubrir el rostro y cuello, dejar actuar durante 30 minutos y retirarla con agua tibia.

Una mascarilla ideal para cutis graso

Para combatir el exceso de grasa y los granos en la piel, mezcla una clara de huevo, una cucharada de leche en polvo y una cucharadita de miel. Batirlo los ingredientes hasta formar una crema. Aplicarla sobre el rostro y el cuello y dejarla actuar 15 minutos. Retirarla con agua tibia y aplicar a continuación agua fría.

Una mascarilla suavizante, ideal para la piel áspera y rugosa

Batir tres cucharadas de nata líquida hasta que esté espesa y mézclala con una cucharada de miel. Aplicarla sobre la cara y el cuello y dejar que actúe durante 20 minutos. Retirarla con agua tibia.

Una mascarilla hidratante, ideal para cutis seco y sensible

Batir tres cucharadas de nata líquida hasta que espese, mézclala con una yema de huevo y unas gotas de zumo de limón hasta obtener una crema. Aplícala en la cara y el cuello y dejar que actúe durante 20 minutos. Aclarar con agua tibia

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