
Una mascarilla nutritiva, ideal para pieles secas
Elabora esta mascarilla mesclado una cucharadita de miel, una cucharadita de harina, una cucharadita de aceite de oliva y una yema de huevo. Con esta preparación cubrir el rostro y cuello, dejar actuar durante 30 minutos y retirarla con agua tibia.
Una mascarilla ideal para cutis graso
Para combatir el exceso de grasa y los granos en la piel, mezcla una clara de huevo, una cucharada de leche en polvo y una cucharadita de miel. Batirlo los ingredientes hasta formar una crema. Aplicarla sobre el rostro y el cuello y dejarla actuar 15 minutos. Retirarla con agua tibia y aplicar a continuación agua fría.
Una mascarilla suavizante, ideal para la piel áspera y rugosa
Batir tres cucharadas de nata líquida hasta que esté espesa y mézclala con una cucharada de miel. Aplicarla sobre la cara y el cuello y dejar que actúe durante 20 minutos. Retirarla con agua tibia.
Una mascarilla hidratante, ideal para cutis seco y sensible
Batir tres cucharadas de nata líquida hasta que espese, mézclala con una yema de huevo y unas gotas de zumo de limón hasta obtener una crema. Aplícala en la cara y el cuello y dejar que actúe durante 20 minutos. Aclarar con agua tibia

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